Hice una lista en un papelito de los trámites y vueltas que tenía que
hacer. Y me esforcé en no perder el papelito, que es algo que me sucede con
frecuencia. Lo único que salió bien fue una cuenta que tenía que pagar, mmmm,
de cobrar, nada. Había salido de casa antes del mediodía y llegué al fac después de las
tres.
Aleluya, albaricias y albaricoques! Terminé el cuadro. Tengo que
festejar. Aunque me quedan unos retoques lo doy por terminado. Iupi.
Cuando volví a casa todavía tenía la lista de tareas en mi poder. Estoy
mejorando, no la perdí, como siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario